lunes 6 de junio de 2011

-InTerNado- PartE 2

Bueno, ya pasó la mitad, el 50% del último año de la carrera. Debo admitir que hay momentos en los que quisiera que el grado fuera mañana y otros en los que preferiría quedarme como estudiante por un  periodo indefinido de tiempo. Pero la verdad es que las personas que estudian carreras de la rama de salud, más específicamente enfermeras y médicos  (que es de los que tengo conocimiento), no son estudiantes convencionales y me incluyo, ya que nuestro estrés mayor rara vez es el corte de parciales o un escrito o un trabajo.

Este último semestre más que estudiar trabajé, desaprendí muchas de las cosas que antes sabía (académicamente hablando). Obviamente no todo es malo, las habilidades que le da a uno la práctica son únicas y sólo se ganan haciendo las cosas uno mismo, no leyendo técnicas ni viendo a otros hacerlas. Pero tengo que reconocer que aunque me agrada que mi carrera me permita ver casi exactamente como va a ser mi vida laboral cuando me gradue, cada vez que tengo un mayor número de responsabilidades me doy cuenta de lo asqueroso que es el ejercicio de esta profesión. 

Hay cosas que nunca voy a entender: cómo es posible que un sistema de salud que autoriza a través de un régimenn subsidiado a una persona para que la vea un pediatra, para que lo trate durante una hospitalización, a la salida de la misma no le da los medicamentos que requiere para seguir sus cuidados ambulatorios con el sello de ese mismo pediatra sino que necesariamente tiene que llevar la firma y el sello de un médico general. No lo entiendo: entonces el pediatra lo puede ver, pero si NECESITA mandarle algún tipo de tratamiento no puede porque..... no sé por qué. Además eso convierte al médico general en un simple sujeto que sella fórmulas, no tiene que pensarlas, no tiene que hacerlas (de vez en cuando transcribirlas) incluso ni siquiera tiene que firmarlas (ese es un de los trabajos el interno, hacer un garabato sobre cualquier sello de cualquier persona que no tenga ya uno hecho)

Vale, parece ser que mi título debería decir dentro de 6 meses: Médico cirujano y sellólogo de la Pontificia Universidad Javeriana, ya que desde el momento del grado hasta que logre tener una especialización, gran parte de mi trabajo será repetir, trasncribir  o simplemente sella la fórmula de un especialista, sólo porque el sistema de salud es tan ilógico que no le da a sus pacientes los medicamentos que les ordenan los médicos especialistas que el mismo sistema autoriza para que los valore.